Doy gracias a Dios por haberme salvado hace 22 años. Desde ese entonces Dios me ha estado llevando por uno sendero de sabiduria
y ricas experiencias. Hoy puedo reflexionar en un Cristo maravilloso que se hizo carne y habitó entre nosotros, y vino a este
mundo a dar vida y a darla en abundancia.
Lo que Dios me ha dado en este peregrinar hoy quiero compartirlo contigo a través de este medio y que tu vida sea transformada
como lo fue la mia hace 22 años.